El segundo día nos levantamos y desayunamos a las 8:30 a.m. Una vez acabamos de desayunar fuimos al autobús para que nos llevara al monasterio de Sant Pere de Rodes, el guía nos estuvo explicando toda su historia a fondo, es muy bonito, recomiendo que vayáis a verlo en cuanto tengáis oportunidad, cuando se acercaban las 2 p.m. teníamos ganas de que el guía se callara e irnos a comer, estábamos bastante incómodos, porque desde el desayuno no habíamos vuelto a comer y si encima le añades que hacía un viento horrible, un frío que pela, que teníamos ganas de ir al baño y que no habíamos parado de caminar pues... lo que menos nos apetecía era estar de planto mientras el guía nos explicaba las cosas. Por fin a las 2:30 p.m. fuimos a comer, nos sentamos sobre el césped que había por allí, la comida no estaba muy buena, pero yo tenía tanta hambre que me lo comí todo, sin embargo Loca sólo se comió una pera porque le daba asco la comida, tampoco era nada del otro mundo eran dos bocadillos con fiambre dentro, pero la verdad es que podrían haberse esmerado un poco. Después de comer, seguimos con la visita al monasterio y a las 5 p.m. terminamos y nos volvimos al albergue, después de descansar un rato, a las 6 p.m. nos fuimos a visitar un pueblo que había al lado (pero que no era el mismo que el de el día anterior), se llama Sant Martí d'Empúries y también recomiendo que vayáis a verlo, Loca estaba hambrienta, y entró en el primer restaurante que pilló porque quería probar buena comida, y no sólo ella sino que se unieron algunas más, estuvimos allí un rato hablando y el camarero se unió a nuestra conversación, nos contó que sabía hablar 6 idiomas (¡que envidia! ya me gustaría), una vez se acabaron el bocadillo fueron a pagar y ¿qué pasó? que les cobraron 8 euros por bocadillo y coca-cola ( para las que no seáis de Europa y no sepáis como funciona lo del euro, deciros que es una barbaridad de dinero para un bocadillo y una coca-cola), luego nos fuimos a comprar souvenirs y a las 8 p.m. nos volvimos al albergue, cenamos y luego nos pusimos a jugar a cartas y a hablar un rato, lo pasamos bien hasta las 11 p.m. que nos apagaron las luces para que nos fuéramos a dormir.
El próximo día la tercera y última parte.